martes, 27 de noviembre de 2018

QUERIDO QUETZALTENANGO.

Vengo a cantarte con alegría
en tu 88 aniversario,
del famoso "Ferrocarril de los Altos",
que Domingo Bethancourt hizo melodía,
ha pasado casi un siglo
en que los rieles rechinaban
con el pasar del tren pasajero
cargando con más de 100 viajeros.

¡Oh! Quetzaltenango querido,
de aquél entonces atrevido
por ser anfitrión ferrocarrilero,
como medio de comunicación,
rápido, eficaz y placentero,
soy tu cantor y tu hijo adoptivo,
por eso te canto en versos,
muy sencillos en palabras bellas,
pero con el corazón
lleno de alegría.

Traigo en mis espaldas desnudas
árguenas de amor,
en la substancia
para esta tierra inferna de fragancia,
en el estilo de estas mentes maduras,
¡oh! Quetzaltenango de hoy,
cubierto de miles de forasteros,
que han venido a buscar la vida
en el seno de tu bendito suelo.

¡Oh! Quetzaltenango de mis sueños,
convertido en una ciudad cosmopolita
donde los invitados
se quedan a vivir en tu tierra,
ya no regresan al suelo que los vio nacer,
¡Oh! Quetzaltenango bendito seas,
siento que en mis venas
corre tu sangre
por eso te adoro tiernamente
llevando en el corazón a toda tu gente.

Desde el centro de mi familia
te escribo estos versos
que vienen con olor y sabor de
buganvilia
y el sabor agradable
de sabrosos besos,
¡Oh! Quetzaltenango, tierra bendita,
donde tus mujeres son bellas
y sus mejillas parecen maduras manzanas
que producen bebidas sabrosas
con su néctar.

Me despido con melancolía,
 siento que mi corazón
está hecho pedazos
por cantarte estos tristes versos;
adiós Quetzaltenango de mi vida.

AUTOR: ESTEBAN DE JESÚS LÓPEZ FUENTES.

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